The Discovery es una de las últimas producciones de Neflix. Esta película dirigida y escrita por Charlie McDowell y protagonizada por Jason Segel, Rooney Mara o Robert Redford, podría haber sido una de las grandes producciones de Netflix como Beast of no nation, que obtuvo varios premios y nominaciones en festivales como el de Venecia o en los Globos de Oro, sin embargo se queda en un intento.

El argumento de la película gira entorno a que se ha descubierto científicamente que hay vida después de la muerte, no se sabe si es el cielo cristiano o es la laguna Estigia y nos vamos a encontrar a Orfeo, lo que se sabe es que después hay algo. Este descubrimiento ha desencadenado una ola de suicidios, millones de personas se ha suicidado porque han perdido el miedo a la muerte, ahora se busca pasar a la otra vida, los problemas ya no parecen graves porque saben que hay otro lugar al que ir. En esta situación nos encontramos con el protagonista, Will, que ha ido a ver a su padre que es el científico que ha descubierto que había vida después de la muerte y que ahora esta obsesionado con ir más allá, saber adonde vamos después de morir. El padre de Will se ha encerrado en una mansión y ha creado una especie de secta con aquellas personas a las que ha convencido para que no se suiciden y vivan en paz mientras él busca que hay  en el más allá. Todo esta trama se entrecruza con la historia de amor de Isla y Will, ella había tratado de suicidarse y Will la había salvado tras reconocerla del viaje en barco que le había llevado a la casa de su padre. A lo largo de la película Will tratará de boicotear los intentos de su padre por descubrir que hay después de la muerte pero acabará por descubrir que hay en el más allá.

Una película con este tipo de trama y una historia de amor necesita llevar un ritmo que mantenga al espectador tenso pero sin cansarle, sin embargo The Discovery es un película muy lenta, pese a sus escasa hora y cuarenta minutos es una película con un ritmo muy pausado que hace que te pierdas en los silencios entre escena y escena. Además la inclusión de escenas excesivamente largas hacen que la trama no avance y no consiguen que el espectador se sienta atrapado. La atmósfera, que intenta mostrar la decadencia de un mundo lleno de soledad y drama donde cada día se suicidan cientos de personas,  lo único que muestra es un día lluvioso más, esta todo el día lloviendo en la película, pero la lluvia no te recuerda a lágrimas de pena sino a los días monótonos y lluviosos de invierno.

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The Discovery (2017) Charlie McDowell

Sin embargo, no puedo decir que el mensaje de la película no sea potente, tengo que admitir que después de ver la película me quede un buen rato debatiendo conmigo mismo sobre mi postura ante el suicido y como hubiera reaccionado si lo que descubren que hay después de la muerte se diera en mi mundo. Es una película que más bien nos define a nosotros mismos y nos hace vernos de una manera diferente, porque nos hace ponernos en un compromiso, te hace te planteas las condiciones de tú propio suicidio. Es curioso que dos de las últimas producciones de Netflix como son The Discovery o 13threason why giren en torno a un tema tan tabú como el suicidio, eso demuestra el interés de Netflix por apoyar ideas que se salen de los canones comerciales.

En conclusión si quieres ver esta película prepárate psicológicamente para aguantar la monotonía y un debate intenso sobre el suicidio. Es una película narrativamente decepcionante que solo se salva porque te hace reflexionar sobre el suicidio desde un nuevo punto de vista.

“Lejos de ser una negación de la voluntad, el suicidio es un fenómeno de la más fuerte afirmación de la voluntad. Pues la esencia de la negación es que no se detesta el sufrimiento, sino los goces de la vida. El suicida quiere la vida y sólo se halla descontento de las condiciones en las cuales se encuentra. Por eso, al destruir el fenómeno individual, no renuncia en modo alguno a la voluntad de vivir, sino tan sólo a la vida. Él quiere la vida, quiere una existencia y una afirmación sin trabas del cuerpo, pero el entrelazamiento de las circunstancias no se lo permite y ello le origina un enorme sufrimiento” (Schopenhauer 1986, Tomo I, § 69, p. 541).

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