La primera vez que se proyectó Swiss Army Man en el Festival de Sundance la mitad del público decidió abandonar la sala en medio de la película. Esto no impidió que ganara el premio a mejor dirección en ese mismo festival y que también ganara el premio a mejor película y mejor actor (Daniel Radcliffe) en el Festival de Sitges.

La película dirigida por Dan Kwan y Daniel Scheinert narra las vivencias de un náufrago y un cadáver que posee extrañas y extravagantes habilidades que hacen que el espectador se pregunte por qué ha empezado a ver esta película. Sin embargo, debajo de todas las estrambóticas utilidades del cuerpo del cadáver, como utilizar sus pedos para encender el fuego o su boca para cazar conejos, nos encontramos una historia profunda sobre el amor, el aprendizaje y la soledad. La premisa de la película no son las grotescas habilidades de un cadáver sino la estrecha relación que nace entre Hank, el náufrago interpretado por Paul Dano y Manny, el cadáver interpretado magistralmente por Daniel Radcliffe. El espectador se pregutará  si Manny es real o es solo la creación de una mente perturbada por la soledad de un naufragio o la soledad de la vida, sin embargo la intensidad de la historia hará que te olvides de eso y te centres en la relacion entre Hank y Manny.

Swiss Army Man muestra los intentos de Hank por mostrar a Manny qué es la vida, para ello le enseñará desde qué es la comida hasta qué es el amor o por qué nos masturbamos. A través de muñecos de madera y de historias, Hank va explicándole todo a Manny, sin embargo este se convierte en un reflejo del propio Hank, un reflejo que será la última esperanza de Hank, ya que el cadáver se convierte en su amigo y en su único motivo para vivir. Hank ya no lucha por su supervivencia sino que busca volver a la sociedad para que Manny cumpla su sueño y vuelva a ver a su novia, sin embargo antes Hank le tiene que enseñar qué es el amor y qué es enamorarse. Esta película es un viaje de aprendizaje que al final nos descubre la soledad de la existencia humana al mismo tiempo que nos demuestra el poder del amor. La delicadeza y la precisión con las que esta película trata el amor y la soledad la convierten una película muy llamativa e interesante que te hace replantearte muchos aspectos de la vida.

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Hank (Paul Dano) y Manny (Danield Radcliffe)

Puede que esta película nos recuerde a otras como E.T El extraterrestre (Steven Spilberg, 1982), donde Elliot tiene que enseñar al extraterrestre (además hay una referencia en la película) o también nos puede recordar a Naufrago (Robert Zemeckis, 2000) donde Tom Hanks se crea a un muñeco llamado Wilson para superar la soledad. Pero esta película no trata simplemente de superar la soledad, Manny es más que un mero muñeco personificado, representa la inocencia, el deseo de vivir y ante todo representa a Hank. 

Esta película es un viaje donde los diálogos y la banda sonora (oír aquí) impiden que el espectador se deje llevar por las erecciones o los pedos de Manny porque debajo de todo ello hay una historia más profunda sobre la amistad y la soledad.

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