En la ciudad donde más se piensa en el mar, Madrid, contamos con numerosas salas donde disfrutar de una buena sesión de cine. Esos lugares en los que podemos pasar la tarde viendo la película que tanto han anunciado en la televisión y de la que habla todo el mundo, pero… ¿ya está? Y los y las cinéfilas, ¿qué? Afortunadamente, las personas amantes del séptimo arte tenemos a nuestra disposición una corta pero valiosa lista de salas de cine en las que se proyectan películas que no encontramos en las taquillas de los cines más comerciales.

Ser cinéfilo es muy económico: desde tres euros se puede deleitar en la gran pantalla películas de ayer en el Cine Doré, donde en el próximo mes de marzo se podrá visionar en varias jornadas la obra de Pedro Almodóvar, un referente de nuestro cine; películas de hoy, como en el Artistic Metropol, espacio que dispone de una acogedora sala de proyección e incluso un videoclub de los que se han extinguido en nuestros barrios; y películas de mañana, pues estas salas continuamente renuevan su programación.

El cine independiente se caracteriza por exponer sin tabúes temáticas que las películas más comunes esteriotipan o por los que pasan de puntillas. La Sala Berlanga, entre Moncloa y Argüelles, incluye en su programación una semana dedicada al cine Queer: Te prometo Anarquía de Julio Hernández Cordón o Joven y Alocada de la chilena Marialy Rivas son algunos de los títulos que encabezan la taquilla. Además, en el mes de marzo comenzará el ciclo Cuba en la memoria.

La lista no termina aquí, se completa con otros nombres como Cines Verdi, Pequeño Cine Estudio, Dr. Steam, Cines Retiro, Cine Estudio en el Círculos de Bellas Artes, la Cineteca Madrid en el Matadero, Casa América y un largo etcétera.

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CinetecaMadrid, Matadero de Madrid (Fuente: http://www.elcultural.com)

Antes de concluir el artículo queremos aclarar que estas filmotecas no pagan a Angry Inch Magazine por publicitarlas en nuestra revista. Solo somos tres jóvenes a los que les gusta acomodarse en una butaca, silenciar sus teléfonos móviles y disfrutar de una buena película. Y, si queda dinero para comprar palomitas y cerveza, mejor. Así que cuando quieras, Totó, le das al play.

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